La música es mi vida
Cuatro amigos de la infancia, beatlemanía, alta fidelidad a la memoria musical de Nick Hornby, peterpanismo crónico y personajes satélites femeninos que, salvo Inés Efrón, tienen como misión servir como complementos de una comedia coral orientada hacia un único punto: la solución de una trama sentimental en la que un director de cine camina sobre las huellas del fracaso para reencontrarse con el gran amor de su vida.
Lastrada por una puesta en escena que afea los hallazgos de un guión escrito por el propio Nesci, "Días de vinilo" no acierta a extraer todo el potencial de unos personajes que se articulan alrededor de gags de muy corto recorrido: tal es el caso de ese Ignacio Toselli, su obsesión con John Lennon y los Fab Four, y su estrepitoso romance con una colombiana de ascendencia japonesa que responde a las iniciales Y(enny) O(campo). A pesar de todo, atesora estallidos cómicos muy disfrutables, casi todos ellos protagonizados por un sensacional Leonardo Sbaraglia en modo autoparódico.
JOSU EGUREN
No hay comentarios:
Publicar un comentario